jueves, 10 de octubre de 2013

Espera

Las letras también son cuerdas,
tristes lastimeras que arrancan suspiros sin paz a
cualquiera.

Las poesías también son cadenas,
ahogos sin fuerza en mares de pena sin gloria en
escena.

Las palabras a veces concuerdan,
con el estado del alma de quien no comparte un sueño y
espera.

Cuchillos de hiel a esta masa sin forma que
sólo trastorna otra noche que asoma,
y enfría el silencio.

Y espera. ¿Qué espera?
El tablero no juega, las piezas no suenan, ¡despierta!
Sólo una noche desierta...
Y las mil... esperan.

Es un cuento sin cuentas. El tiempo no avanza, ni
importa la balanza de un alma que ama y
espera.

Corazones que copian los latidos de otros
y piensan que sienten, y sienten nada,
sólo espejos de un rostro que
no tiene cara.

Y yo escribo quimeras y fabrico alas de cera en
un folio que cree, a veces, ser estrella,
y me espera...

El lenguaje es mi hado, y quizá el verso es esclavo
de este tiempo, esta lengua, esta cuerda loca,
esta loca sin cuerdas,
que espera...
Hoy sólo espera...


sábado, 21 de septiembre de 2013

Reflexiones...

Soy de esa clase de personas que admira la Belleza.

Vivimos en un mundo entregado al placer visceral, amarillo, sucio y feo. Observamos cómo las personas se dañan unas a otras -física y psicológicamente- cada vez con más parsimonia, con más indiferencia. La sangre no nos asusta. El dolor, más que conmovernos, nos atrae. Los insultos son condimentos para el interés. El cuerpo es sólo ya, sin más, cuerpo. Las mujeres, lejos de defender su independencia, se entregan a la figura idealizada, estática, y absurda, de un mero modelo físico sin nada que decir. Los hombres, lejos de contribuir a la evolución, se contentan con admirar las curvas de lo que en el fondo es sólo una línea plana, obsoleta, vacua. Y en conjunto, ambos, idolatran el aparato de la desolación, ese aparato que vende basura, violencia, fealdad, como si fuera aire: la televisión.
Y frente a esto, ¿hay nada? ¿Dónde está la Belleza? Parece olvidada, relegada a guardar espacio en un cajón que nadie abre.
Pero yo, que tiendo normalmente a llevarle la contraria a todo lo asentado -de algo habría de valerme tanta filosofía- me siento aquí, frente a este ordenador, y pienso... ¡Cómo no va a existir la Belleza! ¡Claro que existe! Por encima de mí, por encima de la televisión, por encima de este tiempo y de este espacio, la Belleza existe por encima de todos nosotros.
A modo de concepto universal, la Belleza, casi platónica, existe más allá de nosotros. Creemos -inocentes- que sólo hay Belleza si existe algo bello. Y sin embargo, ¿dejaría de ser bella una rosa si nadie viera cómo nace y florece?
La Belleza, así como yo la entiendo, va más allá de nuestra percepción, y nosotros, humildes, sólo podemos participar de ella enganchados a la tabla de supervivencia que nos brinda el Arte. Es esa conexión mágica, casi mística, la que nos permite crear Belleza (entendida, en todo momento, como una existencia positiva)
A lo largo de la historia, ¡cuántos han ofrecido al mundo su creación artística, y participado así de la Belleza! Participar de este atributo casi divino no exige que el objeto creado sea bello o no, ¡yo hablo de otra cosa! Hablo de la intención de hacer de este mundo un lugar más bello, mejor, ¡un mundo artístico!
No importa que Duchamp crease o no un objeto bello con su urinario, ni siquiera me refiero aquí a por qué ha llegado o no a considerarse una obra de arte institucionalmente, lo esencial es que deseó crear, deseó cambiar algo, deseó participar de algo denominado Belleza, de algo que nos permite convertirnos en creadores, ¡generó una nueva parcela de mundo artístico!
Y nosotros, que somos enanos, sólo creando conseguimos, durante un segundo, ver como ven los gigantes, antes de volver a adecuar la vista a nuestra altura.

En definitiva, la Belleza existe, y el Arte, nuestro salvavidas, nos permite acercarnos a Ella por medio de la creación. No importa que sea Música, Pintura, Poesía, Prosa... ¡Ni de qué tipo! Siempre han existido Formas de romper la realidad, de crearla, de moldearla, ¡de otorgarle color!

Nunca podrá hablarse de rendición mientras exista Arte. Y por tanto, nunca podrá hablarse de rendición mientras existan personas dispuestas a hacer de este mundo un lugar... bello. Yo, al menos, creo en ello, y defiendo que una de las mejores partes de la vida reside en el misterio de creer y crear.

Y por suerte, aunque cada vez menos, siempre habrá espíritus dispuestos a convertir una rosa en una rosa eterna.



Creo también que existen más caminos de acercamiento a la Belleza, el más claro es el Amor. Sin embargo, eso daría pie a una nueva reflexión.

martes, 17 de septiembre de 2013

Florece.

Y en una tarde de un verano que no deseaba irse, la rosa volvió a florecer, limpia, pura, y con espinas.
Y el jardinero supo. 
Y el cielo supo.
Y ningún loco sintió ganas de cortarla.
Porque sólo así, ella, resistiría cualquier invierno.



martes, 3 de septiembre de 2013

Siempre conmigo.

Ver las canitas en el morro de mi perra y darme cuenta de cómo pasa el tiempo, de cuán inasible es lo que más queremos...
Hay mucha gente que aún no entiende lo que es Chula para mí: mucho más que una mascota, mucho más que un animal, por encima de todo, es mi compañera más fiel. Ha estado conmigo en cada uno de mis momentos desde hace cinco años: en los buenos, trasmitiendo su alegría, como siempre, y su felicidad color miel; y en los malos, apoyando simplemente su cabeza sobre mis pies y diciéndome sin palabras "estoy aquí, y no me voy a ir". Me ha enseñado lo que es la lealtad. No hace falta describir con palabras la sensación de fidelidad que siento cuando la veo venir tras de mí a cada sitio que voy, o cuando oigo como duerme tranquila bajo mi cama, o aún más, cuando se enreda en mis pies y la siento en paz y me siento en paz.
Cuántas lágrimas ha visto, cuántos besos la he dado, cuántos caminos hemos hecho juntas. Y es que su huella y la mía, en el fondo, no son tan diferentes: Nosotros también somos animales, y ellos también son personas –aunque de pocas personas puedo decir lo que digo de mi perra-.

Sólo espero poder verla con muchas más canas todavía, en un contraste sin igual entre su negro y el blanco de la vida al pasar. Me quedan aún tantas caricias, tantos paseos, y tanta calma al tenerla… Nunca podré reflejar en letras –como ocurre con todo lo grande de la vida- lo que significa, siempre quedará demasiado infantil, demasiado poco, demasiado nada, en comparación. Sólo puedo –como siempre me pasa- intentar dejar en palabras, aunque sea, una semilla de todo lo que es y de todo lo que aún queda por ser. Aunque nada sea nunca tan especial como lo es ella.


viernes, 23 de agosto de 2013

¿Un artista nace o se hace... copiando?

El documental "Exit through the gift shop" plantea -o al menos a mí- varios interrogantes. Comencé a verlo porque pensé que era un estudio del graffitero Banksy, pero a medida que pasaban los minutos me di cuenta de que el "personaje" principal del documental era Thierry Guetta, más conocido como Míster Brainwash.
La cinta muestra cómo este tipo comenzó grabando a artistas callejeros, aumentando su interés por esa corriente artística -sí, lo es, es ARTE-. Y finalmente es él mismo, incitado en cierta manera por Banksy, quien crea, de la nada, una representación de sus mejores obras -entendamos hasta aquí que hasta ese momento no tenía ninguna, por lo que ya empiezan a aparecer las preguntas- y se otorga el sobrenombre de "el Señor Lavacerebros".
La exposición es un éxito, a todo el mundo le encanta ver murales de Elvis con una ametralladora de Fisher Price entre las manos, botes enormes de spray decorados como una sopa Campbell, y un sin fín de objetos supuestamente revolucionarios. Y digo supuestamente...
¿Hasta qué punto este señor es creador de algo? Banksy revolucionó las calles y el arte creando un concepto nuevo de estética, crítica social y revolución. Incluso consiguió colarse en ciertos museos, y colocó obras suyas que fueron observadas como si de una obra más del museo se tratase (hasta que, claro, la seguridad advertía lo que había ocurrido)
Entonces, ¿quién es Thierry Guetta? ¿De la noche a la mañana se convirtió en artista? ¿Un artista nace o se hace... copiando? ¿Importa que haya sacado la esencia de Banksy y la haya explotado hasta convertirse en alguien capaz de darle a Madonna la portada de su último disco -sí, lo hizo-?
Mi opinión es clara. El arte también puede utilizarse como elemento de control y, por tanto, como algo tremendamente rentable. Lo importante de Thierry no es lo que vende, sino el hecho de por qué lo vende. Para mí, colocar una pistola de juguete en los brazos del rey del rock and roll no simboliza nada. Sólo una copia gastada de un concepto que no le pertenece y, por supuesto, que sabía de antemano cuántos billetes iba a producir.
Si explotamos la esencia del arte, si lo consideramos a él mismo como algo que se vende, el arte deja de tener sentido, pierde su libertad, y se encadena en ciertas respuestas sociales -exactamente iguales- que van perdiendo -y olvidando- su valor.
Thierry Guetta es un farsante más que ha conseguido, gracias al talento de otros como Banksy o Shepard Fairey, cubrir su cabeza de oro.
Por supuesto, hay que tener en cuenta que el documental está dirigido por Banksy, pero indudablemente da pie a millones de cuestiones...


http://www.youtube.com/watch?v=X44TtMayotM






jueves, 22 de agosto de 2013

La vida es una canción.

Y es la música la que corre por las venas cuando una canción desborda el alma. No es sangre, son sólo notas, sólo recuerdos, memorias, deseos.
Cuando el pasado no pesa, sólo vuela, cálido como una pluma que hace tiempo se separó de su ala, como un pájaro que, para poder volar, está lejos de aquél que fue su nido. Cuando la vista hacia atrás supone una melodía conocida, y los errores son sólo notas más tensas, que después se recuperan, necesarias para formar lo que es la canción de una vida... Una sinfonía. Un piano. Unos dedos. Música.
Y todo se vuelve difuso, no hay muebles, no hay cuerpo, sólo una sensación eterna, por tan efímera, de paz. Un estado del alma en el que el corazón -se siente- está sonriendo. Cómo a veces podemos llegar a olvidar que el corazón también ríe -sólo se le nombra, poetas, cuando llora-.
Sólo existe el sonido de fondo, y yo, en medio de todo, dejándome ser, volviéndome música, notas, silencios, también. Yo, que soy una melodía desordenada, una canción sin acabar, un principio de banda sonora con extractos de mil películas, con frases de millones de libros... Yo, cierro los ojos. Y sólo vuelo, con el roce lento y calmado de una lágrima que se desliza por el pentagrama. Una lágrima cálida, serena, que me recuerda lo precioso de poder ser la compositora de mi canción, una canción que no termina, aunque a veces no la escuche -o tenga la manía de hacerme la sorda-. Esa melodía que está de fondo cuando camino, pero sobre todo cuando río... sobre todo cuando amo.
Qué manía la de los poetas de sólo escribir. Si la mayor poesía es la vida, los momentos como éste en los que el reloj no pesa y el tiempo es arte.
Me dejo ir de nuevo en mis letras confundidas, que bailan, que quieren ser sólo melodías vivas, deslizándose, y después perdiéndose, para conformar la única canción que jamás se olvida: el presente. Y sólo así, hoy, saber que no hay nada más grande que este momento, ahora, porque estoy aquí, porque yo también soy música, y estoy sonando.

http://www.youtube.com/watch?v=7maJOI3QMu0

viernes, 19 de julio de 2013

Sólo no te vayas nunca.

¿Qué iba a quedarme en un cajón vacío si no palabras desgastadas? Sin ti el baúl sólo sería un baúl, y yo una más, sólo una menos.
¿Qué iba a quedarme en el corazón ahogado si no pétalos marchitos y noches nunca más descorchadas? Sin ti la luna sólo sería un botón descosido, igual que mi sonrisa.
¿Qué iba a tener aparte de una prosa que lucha por ser la poesía que un día fue? Sin ti no habría versos, sólo tinta sin color, sin alma, sin mí.
¿Cómo iba a ser yo Rosa sin rosas que regar, sin jardín en el que soñar despierta? Si te fueras te llevarías mis espinas, cualquier viento sabría cómo destrozarme. Si te fueras... ¿para qué más idas y venidas? ¿Para qué cantarle a las mañanas, para qué contarle a nadie quién soy? Sin ti no habría estrellas en mi ventana, ni siquiera noche, ni siquiera día.
¿Cuándo sería un buen momento para adornar el tiempo perdiéndolo? Sin ti no habría tiempo, nada que perder, nada por ganar.
Y aullaría a mi ceguera cada vez que mi piel tocara la almohada si supiera que jamás tus dedos volverían a ser desvelo. Y mis ojeras serían el rímmel del insomnio de quien jamás se atreve a soñar. El corazón rojo se vestiría de fiesta con los pedazos que dejaste, y se iría a llorar a un rincón oscuro, resignándose a latir para un cuerpo -¿dónde se encuentra el alma? Eres tú quien tienes el mapa, dueño-.

Sólo no te vayas. Sólo... Sólo no dejes que me pierda nunca. Sólo...
Y lanzaremos las preguntas al acantilado de lo que nadie desea saber. Y miraremos cómo desaparecen, mientras seguimos creando tinta agarrados de la mano, sin más hoja que el cielo a nuestros pies, y el futuro entre los dedos.



domingo, 7 de julio de 2013

Poeta y poesía.

Como el rocío de una hoja
que jamás se cae.

Como la leyenda de un tiovivo
con caballos
que jamás se cansan.

Como la saliva de unos labios
que jamás se gastan.

Así, a un escritor
nunca le faltan letras,
sólo le sobran.

Así, a un poeta
nunca le sobran versos,
sólo a veces besos
le faltan.

Y desplegar el abecedario
por las páginas del tiempo.

Y despejar las dudas
de la arena
que espera al sol.

Hoy me siento poeta,
me siento extraña.

Como si las margaritas
no tuviesen que escoger
entre el sí y el no.