miércoles, 14 de enero de 2015

Reflexiones +

Puedo vivir sin importarme lo más mínimo el funcionamiento de las máquinas, los procesos de creación de las cosas materiales, etc.
Y sin embargo me embarga la inquietud cuando observo a un pájaro volar. La belleza de cada instante, de cada persona, de cada... todo. Me pregunto por el alma, la mente, lo fugaz, lo efímero, el corazón como un ser especial de cada uno y no como un órgano. Me apasiona pensar que somos creaciones con la oportunidad de crear.
El día, la luna. El sol, la noche. La mirada de los animales. Me inquieta la vida como el misterio de vivir. 
Lo que tiene ya solución-respuesta, sencillamente no me interesa.






Reflexiones.

Amigo es aquél que, viendo las espinas, decide cortarse para acariciar la flor.
Por eso muchos prefieren simplemente contemplar desde fuera. Prefieren no sangrar.


Pájaros metálicos.

Dónde irán esos pájaros metálicos. Cuál será su destino si no son las mismas nubes, si no es acariciar el cielo con sus alas.


Yo soy lluvia, y tú sol. O al revés. Pero sólo juntos somos capaces de crear colores.



Diario.


Últimamente estoy viviendo tantas cosas que apenas tengo tiempo para asimilarlo y escribir-lo.
Escribir acerca de algo es un paso más, como una aceptación de que se ha vivido ese algo hasta los huesos.
"El dolor inspira", porque se acepta como sólo puede aceptarse una herida. Los momentos de confusión, sin embargo, son páginas en blanco.

Y los momentos enormemente bellos de la vida no se escriben, se viven, como sólo puede vivirse la poesía.


En fin, poesía, dolor y páginas en blanco. La vida misma, como un buen libro.

(Mucha poesía)


domingo, 30 de noviembre de 2014

Locura y palabras.

Recuerdo que me enamoré de la Filosofía hace ya 8 años. Y recuerdo que entonces todos los autores me parecían -irresistiblemente- unos locos. Será que yo también soy una loca irremediable, más que irresistible. Pero a día de hoy sigue proporcionándome esa sensación de nerviosa pequeñez. Cada vez que estudio o leo un autor, vuelve a mí ese sentimiento de atrevimiento, de osadía, de superación. Cómo no va a ser vida la filosofía.
Y de cuando me enamoré de la Literatura, ni hablamos. Creo que nací así, perdidamente enamorada de ella. Siempre he escrito, desde que aprendí a hacerlo. Y ya leía antes de saber: me inventaba las historias conforme los dibujos de los libros. 
En fin, la historia de mi vida. Locura y palabras, supongo.


Tan sólo.

Menos mal que existen las flores.

Dijo una flor que en realidad era persona.

La chica que luchaba contra los atardeceres.

Quiero volar. Mis pies en el suelo. Mis plumas en el agua. Y mis alas, yo no sé.